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30/07/2002
EL LOBO SIEMPRE ESTA
114 años de Gimnasia de la Plata

 

Siempre hay algo que a uno la arrima a un sentimiento. 1962 empecé a juntar mis primeras figuritas. El álbum era enorme y la marca de las figuritas era: Campeonato. Eran redondas y duras, como debían ser y traían los equipos completos de todos los clubes de primera y seis o siete jugadores de los que en ese tiempo militaban en primera “B”. Podría ser el gruñón de siempre y decir que no había figuritas de equipos de Córdoba, Mendoza o Tucumán. Pero mejor disfrutar de esos fantásticos momentos.- Allí conocía una los colores de los equipos desconocidos y sus escudos. Y por cierto las caras de los jugadores que salían a veces sonrientes, a veces con gesto impresentable, de foto rápida y de ocasión. Por si fuera necesario aclararlo, no había fútbol por televisión y El Gráfico llegaba los viernes.- Había escudos raros. El de Lanús era uno; atraía el de Ferro, muchos eran convencionales, normales, lógicos. El otro raro era el de Gimnasia.Primer contacto con una pasión bien a lo lejos. En tierra adentro, a ochocientos kilómetros de distancia en automóvil o micro y a mucho más en el alma, es muy difícil comprender así porque sí las broncas, las rivalidades y la enemistad manifiesta. Una la percibía notoria en River-Boca y en el clásico local el del pueblo o la ciudad.- 1962, yo creía que además de Boca y River; el derby Atenas-Estudiantes en Río Cuarto era el partido de la vida. En realidad debería aún ser así. Pero globalización y la televisión nos robaron la identidad. Entonces la bronca de Gimnasia con Estudiantes o hasta de San Lorenzo y Huracán, ni la imaginábamos.- Ese año 62 Gimnasia hizo un campañón, terminó tercero detrás de Boca y River. Esa colección de figuritas me arrimó al escudo y a caras inolvidables. Me llamaba la atención Minoian. Me parecía viejo. Yo tenía seis años y su calvicie me llamaba la atención. Como era medio faltito en esto del fútbol, esto es medio fanático, me lo aprendí de memoria. Al equipo. A Gimnasia. Es que eso también servía para la hora de ir a cambiar figuritas. Uno si la sabía de memoria, sabía cual tenía y cual no y no hacía falta llevar una lista con los números y un círculo hecho en rojo de las que ya tenía pesadas en el álbum. Recitaba: Minoain, Galeano y Marinovich, Davoine, Daniel Bayo y Lejona, Antonio, Alfredo Rojas, Diego Bayo y Gomez Sanchez. También estaba Prado, Geronimo que era arquero y a mi me recordaba al indio de las películas, y me acuerdo de Arena y Trinidad, de Perillo y Mallo. Este domingo Gimnasia cumple 114 años. ¡Que Mucho! Diría un amigo mío cuando comprábamos cinco centavos de uva y nos daban un racimo grande y negro. Siempre aclaro mi distancia y mi buena porción de ignorancia respecto al “tripero” que me está escuchando. El 62 fue mi año de contacto con Gimnasia. Ya en el 70, veíamos algún partido en diferido, aunque no tantos del Lobo. Guruziaga, Rezza Y Leonardi Gonzalo,,Ziwyca y Masnik,,Pignani,,Pedraza, Onnis, Santiago y Rosellí. También Durso, Sanchez, Diz, Mocoroa, Di Plácido, Comesaña, Londero y otros: Caprari y Castiglia. Y se vino el conflicto. Cuando el Lobo había llegado a la semifinal del Nacional. Y juegan chicos contra Central y se pierde tres a cero y chau ilusión.-Pero era un cuadrazo. Gimnasia, el bosque, el “lobo”. Canto popular, gritos que parecen desprenderse de los árboles que rodean al estadio. La Copa Centenario ante Ríver; la frustración del 95 '. Las campañas con Carlos Griguol. Un montón de jugadores como Sosa, Illana, el “Guly”, Regí, que llevan en el alma y por el mundo los colores azul y blanco. Que al “lobo” le hace un título, un grito fuerte. No hay duda de ello. Pero el mayor mérito, la mayor dificultad ya la ha superado con creces. Gimnasia es una pasión inmensa. Es un alarido en cada gol. Es cancha llena vaya primero o mal, como ahora. Es respaldo de abuelos, padres e hijos. De una familia “tripera” que entiende al fútbol sólo con la cara y la piel del “lobo”. 114 años, Gimnasia. Que mucho. Que mucho y lindo. Que mucho, lindo y apasionante. Se eriza la piel de una multitud. Como cuando aparecía el gallego Rosl o el tanque Rojas, los hermanos Bayo o los mellizos Schelotto. Aparece Gimnasia y es mueve La Plata. Como desde hace 114 años. Siempre. El “lobo” siempre está.

Osvaldo Alfredo Wehbe.